Ceferino Sain
RESULTADOS DEL BARÓMETRO DE KPGM
¿Qué preocupa a la empresa familiar?
La mejora de la rentabilidad y de la facturación son, sin duda, lo que más preocupa a las empresas familiares, aunque el talento y la formación escalan posiciones entre sus prioridades, según concluye el VI Barómetro de la Empresa Familiar, un informe que anualmente elabora KPMG con la colaboración de las asociaciones territoriales del Instituto de Empresa Familiar. El gobierno corporativo y la sucesión se perfilan, una vez más, como dos aspectos clave para la continuidad de la empresa familiar. A continuación, se analizan las principales conclusiones de este documento.
 
11-10-2017
 

Por tercer año consecutivo, las empresas familiares consideran prioritario mejorar la rentabilidad (70%), incrementar la facturación (50%) e innovar (34%). Entre sus prioridades también señalan atraer talento nuevo (28%), y formar e informar a los trabajadores (22%), dos objetivos que incrementan su peso estratégico respecto al año anterior.
Entre los desafíos que afrontan este tipo de empresas, el incremento de la competencia se sitúa como el principal (51%), seguido por la necesidad de contar con profesionales cualificados y retener talento (40%).
Garantizar la sucesión es otro reto clave para garantizar la continuidad de la empresa familiar. En este sentido, el 20% de los encuestados afirma que está considerando traspasar la gestión de la empresa a la siguiente generación en los próximos 12 meses, mientras que uno de cada diez tiene previsto hacer lo propio con la titularidad de la empresa. Un 6% se plantea vender la empresa.
Cuando se les pregunta qué factores consideran clave para el éxito, el 95% de las empresas familiares españolas señala que es esencial contar con unas buenas estructuras de gobierno corporativo y procesos. Para 9 de cada 10 empresas también es importante mantener el control del negocio dentro de la familia, mejorar la comunicación entre distintas generaciones, y equilibrar las preocupaciones familiares y los intereses del grupo.

COMENTARIO DE LA CÁTEDRA
Los resultados del Barómetro de KPMG muestran la importancia de la profesionalización de la empresa familiar. Por profesionalización entendemos el equilibrio entre el conocimiento de la ciencia del management que puede ser adquirido en escuelas de alta dirección de empresas, una amplia visión de la empresa y el conocimiento del oficio o el know how del negocio familiar. Para asegurar su pervivencia, las empresas familiares han de contratar a las personas con la más alta capacidad para ocupar los puestos clave en la organización. Y toda la organización ha de conocer y compartir estos criterios.
Una empresa familiar profesionalizada no solo atraerá de manera natural a los profesionales mejor cualificados del mercado y podrá retener dicho talento, sino que también dotará a la empresa de la capacidad para estructurar y gestionar los procesos de toma de decisiones. Esto le permitirá obtener mejores resultados, favorecerá una mayor capacidad de innovación, y le ayudará a superar con éxito varios de los desafíos que se apuntan en el informe.
Otro de los retos clave mencionado por el estudio es el de la sucesión. Todo relevo generacional es un proceso que pone de manifiesto la voluntad de la familia de continuar con el proyecto y el legado de la empresa familiar. En este sentido, y en relación con el punto anterior, cuanto más profesionalizada esté la empresa familiar, mejor será su capacidad de estructurar un modelo de gestión y de gobierno que cubra las necesidades de la empresa y de la familia. La sucesión es un momento crítico para la continuidad del proyecto empresarial, y es imprescindible planificarlo bien, con tiempo suficiente, y con la mayor transparencia posible. El sucesor debe tener las capacidades y la motivación necesarias para tomar el mando, y debería poder contar con unas estructuras de gobierno corporativo profesionales que le ayuden a desempeñar su liderazgo con éxito. Por su parte, el predecesor debe tener una seguridad económica y sentir que seguirá aportando valor al proyecto familiar desde una nueva posición. Asimismo, para que el proceso de sucesión se desarrolle de manera fluida, es indispensable contar con estructuras de gobierno familiar y empresarial que faciliten este delicado periodo de transición.
Por último, uno de los mayores desafíos que encuentran las familias empresarias es el de mantener una comunicación fluida entre generaciones. En este sentido, resulta indispensable desarrollar foros familiares donde se pueda mantener un diálogo continuo entre las diferentes generaciones y sobre los temas relevantes que afectan el futuro del proyecto familiar. Dichos foros deben promover un clima de confianza, ayudando a que los miembros de la familia se sientan seguros, a salvo, orgullosos, respaldados y reafirmados en su identidad para aportar así una de las ventajas competitivas más preciadas por las empresas: estabilidad, armonía y unidad en el accionariado.

FUENTE: Cátedra de Empresa Familiar del IESE

 
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