Ceferino Sain
CONFLICTOS
Evita peleas en tu empresa familiar
La falta de un sustento institucional puede originar rupturas familiares en este tipo de empresas; crear protocolos, pactos y órganos de Gobierno interno puede ayudar a blindar a tu pyme.
 
26-04-2017
 

Hacer negocios entre familia puede terminar en una ruptura si no se aplican las reglas adecuadas. El 90% de las veces la estabilidad de estas empresas flaquea por carecer de un protocolo para alinear los intereses de la compañía y de la familia con un mismo objetivo, dicen expertos.
En México, las historias de empresas familiares que terminaron en pleito no son pocas. En 2009, los hermanos Saba, herederos de una fortuna valuada al menos en 2,000 mdd, vivieron una controversia cuando uno de los tres acusó a sus hermanos de complotar en su contra para despojarlo de la herencia. Otro caso es el de los hijos de Roberto Garza Sada, exdirector y fundador de la Cervecería Cuauhtémoc y la acerera HYLSAMEX, quienes mantienen una disputa por la herencia.
Los problemas que complican a las empresas familiares se relacionan con “su esencia”, la manera en que fueron constituidas, el plan de sucesión familiar, las estructuras de Gobierno corporativo y las reglas en cuanto a planes accionarios, explicó José Trujillo, director de Empresas Familiares y Gobiernos Corporativos del Tec de Monterrey.
“Poco se conoce de lo que sucede en las organizaciones familiares en México, así que no hay recetas para evitar conflictos, pero sí instrumentos para crear un ambiente más favorable”, dijo.

Evita la ruptura
Aunque los integrantes de cualquier empresa deben velar por los mismos intereses, cuando se trata de poder e influencia suelen surgir disputas. Por eso importante que aunque no haya institucionalización, sí exista claridad y diferenciación entre los intereses familiares y los del negocio, comentó Trujillo.
En México, el 95% de los directivos de empresas familiares consideran valioso tener un marco de Gobierno corporativo, pero del dicho a la realidad hay una distancia; sólo el 12% de estas compañías tienen uno, según datos de la consultora KPMG.
Llevar a la empresa a un proceso de institucionalización es clave para regular los conflictos familiares, pero mientras eso sucede estos mecanismos te pueden ayudar a evitar pleitos.
1. Pacto de caballeros. Lo primero es redactar un protocolo familiar donde establezcan los principios bajo los cuales se gestionará el patrimonio de la familia, señala un informe sobre gestión de empresas familiares de la escuela de negocios Instituto de Empresa (IE). “Es un instrumento de buena voluntad que marca líneas de trabajo en la organización para evitar las diferencias entre decisiones empresariales y cuestiones personales”, explicó José Trujillo.
En este documento se detallan las bases de cómo actuará la empresa en diversos escenarios, por ejemplo, abrir o no la compañía a otros socios, quiénes pueden o no ser dueños y cómo manejar la venta de acciones. Es indispensable crear este documento cuando se constituye la empresa.
2. Establecer un consejo de familia. Quienes integren este grupo serán los responsables de supervisar el protocolo. Se recomienda que no sean más de siete personas, quienes deberán reunirse al menos dos veces al año. Además, serán responsables de analizar temas sobre continuidad y profesionalización de la empresa, así como la preparación y experiencia de cada familiar según su puesto, y cómo acrecentar el patrimonio en común.
3. Crear un Family Office. Hay que conformar un grupo de externos –no familiares- cuya función sea asesorar en temas familiares y que pueda robar la atención de quienes dirigen la empresa. Por ejemplo, en qué seguros debe invertirse en el extranjero, dónde estudiarán los hijos, qué seguro médico comprar o incluso cuáles son áreas atractivas para invertir.
“Lo más común es delegar esos temas al asistente de dirección, lo que a largo plazo genera problemas en la productividad de la empresa”, dijo Trujillo.
4. Ojo con el consejo de accionistas. Este punto es crucial para evitar conflictos. Hay que crear un contrato legal donde se indique cómo se distribuirán las acciones entre los integrantes de la organización y cómo quedará establecida la asamblea de accionistas. “Los acuerdos de palabra no valen y es en lo que caen muchas empresas familiares”, precisó Trujillo.
El académico puntualizó que es importante hacer un inventario de los bienes de la empresa y de la familia cada año, y revisar que su gestión y distribución esté en “un buen estatus legal”. Además, hay que contar con testamento y definir en el que protocolo cómo se actuará en caso de ser necesaria la sucesión.

Escrito por Ivonne Vargas 

 
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