Ceferino Sain
INNOVACIÓN
Innovar en la Empresa Familiar
La contadora y coach María de los Ángeles Lucero Bringas, directora de Capacitación de la Delegación Regional Córdoba del Instituto Argentino de la Empresa Familiar (IADEF), desarrolla por qué la innovación es un aspecto central en el progreso de toda Pyme Familiar.
 
29-06-2016
 

Uno de los mayores retos que las empresas enfrentan en la actualidad es poder mantener un crecimiento rentable en un contexto de mercados con características variables, etéreas y globales. En este entorno, lo que hasta hoy puede constituir una ventaja competitiva para una organización, mañana podría llegar a no serlo.
Siguiendo a Hamel, referente obligado en la materia como Profesor de Management e Innovación de la Universidad de Harvard y la London Business School, ante la presencia de  una etapa difícil tanto de la economía como de la empresa, buscar la solución en recortar gastos y costos es una visión reduccionista que no necesariamente llevará a buen puerto.
Para el experto en presencia de un escenario desfavorable, la única manera de progresar es innovar de forma radical; explica que en un mundo discontinuo la creación de nueva riqueza solo será posible a través de  la innovación.
¿Qué es innovar? Meléndez, Profesor de la Pontificia Universidad Católica Argentina otro referente importante en la materia, define el término como “crear nuevas formas de valor, anticipando demanda futura, con o sin tecnología”.
Para el autor, es la aplicación y ejecución práctica de una creación (establecer por primera vez algo) o invención (descubrir algo desconocido) con cierta metodología sistemática, aprovechando las tecnologías y materiales del momento.
Una pregunta casi obligada a esta altura es cómo podemos definir al innovador. Para los autores argentinos Sabbagh y Zapiola, el innovador es:
un explorador que encuentra las oportunidades creativas en el entorno donde está inmerso a través de la observación de cómo los consumidores utilizan los productos y servicios, cuáles son las necesidades que poseen y las que afrontan;
un implementador de sus ideas que se vincula con personas que le pueden proporcionar los conocimientos necesarios, capacidad productiva, y demás recursos necesarios para concretarla;
es aquel capaz de transformar ideas en proyectos rentables cuando sale del plan de negocios y mejora continuamente la manera en que genera, entrega y captura valor;
es una persona que logra vincularse con otros conformando un equipo de trabajo  hermanados  desde la confianza  y la colaboración con el objetivo de crear valor y vivir en un mundo mejor.
Comparto con Brom que la innovación pareciera ser el único camino posible para lograr un crecimiento rentable, entendiéndola como un proceso de mejora continua incorporada a la organización como una ventaja competitiva sostenible, haciéndola parte de la cultura o formas de hacer las cosas de la organización, cualidad de la buena gobernanza y estilo de vida de las personas.
Sin embargo, destaca este experto que  entre los principales  obstáculos que deben enfrentar las empresas que desean innovar podemos enumerar:
Vencer la resistencia al cambio: nuestro cuerpo y  cerebro, trabajan de manera homeostática,  repitiendo conductas para economizar energía evitando la incertidumbre ante situaciones de riesgo.
Enfrentar la zona de confort: trabajamos dentro de una determinada  franja de comodidad en donde las acciones y sus resultados son conocidos.
Desafiar la aversión al riesgo en la  toma de decisiones: por lo general tendemos a tomarlas en base a experiencias o información pasada, minimizando situaciones difíciles, conflictivas, etcétera.
Imbuyéndonos en las empresas familiares en particular, sabemos que las empresas familiares cuentan con grandes ventajas: compromiso,  confiabilidad y orgullo, conocimiento profundo, planeamiento e inversión a largo plazo, cultura estable, bajo costo laboral, flexibilidad en el tiempo, dinero y trabajo, gran atención a la calidad, rapidez en la toma de decisiones.
Por lo general nacen como empresas innovadoras con su propio Know how. Sin embargo conocemos también que algunas de sus principales desventajas son: la rigidez, desafíos comerciales, la preparación de los nuevos sucesores, conflictos emocionales, liderazgo y legitimidad.
A la vez es necesario considerar que las estructuras directivas de este tipo de organizaciones deben planificarse teniendo en cuenta el momento del ciclo de vida que se van a encontrar: etapa de fundador, sociedad de hermanos, consorcio de primos, etcétera.  Atendiendo al modelo evolutivo tridimensional de Gersick, el mismo nos revela que a medida que la familia se agranda debe tener la misma correlación en la propiedad como la empresa para poder sostener un equilibrio adecuado.
Hacer crecer la empresa familiar implica:
ampliar las oportunidades de la siguiente generación,
orientar a la familia en una misma dirección empresarial y mejorar las posibilidades económicas y financieras.
Las estructuras directivas deben estar  adaptándose constantemente al cambio del entorno competitivo (mercados, productos,  producción, recursos humanos, etcétera) fructificando esta situación para el crecimiento de la compañía.
Las empresas familiares presentan desafíos particulares sobre todo en lo que se refiere a la formación de las nuevas generaciones (la transmisión del conocimiento y despertar el espíritu emprendedor, por ejemplo), que contribuirán a facilitar el traspaso de liderazgo generacional, el que debe ser acompasado por un crecimiento de la organización en pos de una continuidad exitosa.
En ese sentido consideramos que la innovación es una excelente oportunidad para las nuevas generaciones a través de la creación de nuevas unidades de negocios, vinculadas o no a “la empresa madre”, puedan desarrollar productos o servicios capaces de agregar valor al cliente desarrollando la creatividad, la capacidad de invención y el espíritu emprendedor, aplicando las buenas prácticas del management  y gobernanza.
Este espacio de aprendizaje cumple múltiples funciones intrínsecas tales como las expuestas a la vez de generar nuevas fuentes de creación de riqueza de vital importancia tanto para la familia empresaria como para la sociedad en la cual está inmersa.

Escrito por María de los Ángeles Lucero Bringas. Directora de Capacitación de la Delegación Regional Córdoba del Instituto Argentino de la Empresa Familiar (IADEF). Contadora, MBA y Coach. Consultora de Empresa Familiar.

FUENTE: www.iadef.org

 
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